Segunda sesión seminario virtual
¿Cuál es el grado del docente en Competencia Digital?
Como
ya habíamos señalado, es crucial saber discernir y encontrar fuentes fiables y confiables
en el mundo virtual, es un paso básico en la adquisición crítica de la
competencia digital docente. Moverse por la red es esencial. Los profesores y
profesoras debemos discernir y desarrollar nuestro criterio digital y huir de
problemáticas generadas por la sobrecarga de información difícil de procesar e
interpretar. Nos referimos a la infoxicación o sobresaturación/intoxicación de
información.
Esta
problemática puede parecer menor, pero no lo es. En el mundo virtual existen
ingentes cantidades de webs y espacios de poca calidad o que no aportan
información relevante. Si exigimos a nuestros alumnos criterio y reflexión a la
hora de encontrar fuentes e información, nosotros también deberíamos de
manifestar las mismas precauciones y competencias. Toda la comunidad educativa
debería de precisar y mejorar estos aspectos y mejorar el intercambio de
información. Nos referimos al acto de compartir webs, blogs, documentales y
todo tipo de material, previamente seleccionado por su calidad. De esta manera
se mejoraría la confianza y se estrecharía la relación entre los propios profesores
y también con sus alumnos.
Desde
el seminario online se aconsejó a los futuros docentes con menos competencias
digitales buscar en torno a cinco webs o fuentes de contenido de calidad con
las que poder comenzar a informarse y mantenerse siempre al día de los
contenidos, herramientas y metodologías innovadoras. Lo ideal sería ir
ampliando los espacios webs que controlamos y nos aportan contenido a la vez que
desechamos los menos interesantes, siempre con el fin de no perderse ni
agotarse en el mundo digital. Mejor dar pasos pequeños, pero mantenerse siempre
en el camino.
Todo
ello nos aporta información de nuestro nivel en competencias digitales
docentes. En ese sentido, existe un Marco común de la competencia Digital
Docente, el “MCCDD” de 2017, aunque en breves contaremos con uno nuevo de
aplicación europea.
Este
Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente funciona como referencia
para el diagnóstico y la mejora de las competencias digitales del profesorado,
por lo que no debemos olvidarnos de él, ya que las competencias digitales se
definen como competencias que necesitan desarrollar los docentes del siglo XXI
para la mejora de su práctica educativa y para el desarrollo profesional
continuo.
Este
Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente se compone de cinco áreas
competenciales y veinte una competencias estructuradas en seis niveles competenciales,
de manejo. Cada una de estas competencias ofrece una descripción detallada, así
como descriptores basados en términos de conocimientos, capacidades y
actitudes.
La
primera de las cinco áreas se denomina área de Información y alfabetización informacional, con la que se pretende
que los docentes conozcan el lenguaje digital para desarrollar sus competencias
digitales. La segunda se centra en la Comunicación
y colaboración, es decir, en la necesidad de trabajar y planificar con otros
tempos, otras dinámicas, otros modos de trabajar, compartir, comunicar, y
desarrollar la práctica docente. La tecnología del siglo XXI no deja de ser una
versión refinada de la existente a finales del siglo XX que agiliza y provoca
cambios drásticos en el trabajo docente, que con el paso de las décadas se ve
obligado a impregnar su labor y día a día cotidiano de cambios tecnológicos.
La
tercera área se centra en la Creación de
contenidos digitales. Nos referimos al nivel de destreza de los docentes
con herramientas clave como el Prezzi,
el Canvas, Genially, Kahoots, encuestas, Mentimeter, la creación de exámenes y ejercicios a desarrollar en
clase con la aplicación Edebé, etc.
El
cuarto se orienta a la Seguridad y
precaución que se debe tener en el mundo virtual y de las Apps. El profesor y
profesora debe protegerse, pero también debe proteger a su alumnado y
asegurarse de que sus datos sensibles y personales no queden expuestos.
Finalmente,
la quinta área se encamina hacia la Resolución
de problemas. El profesor debe conocer cómo funcionan las herramientas
presentes en el centro educativo y en las aulas y saber responder a
problemáticas técnicas de todo tipo. Los profesores cada vez somos más
multifuncionales y saber manejar los proyectores, los dispositivos de audio,
conectar el cable HDMI puede ser muy útil para no detenerse y perder tiempo, y servir
como buen ejemplo funcional al alumnado. En ese sentido, la Consellería de la
Comunitat Valenciana ha desarrollado el “Kit digital”, un curso sobre aspectos básicos
y funcionales para resolver problemas técnicos.
En
definitiva, gracias a este marco, los profesores podemos autoevaluarnos y
conocer de manera aproximada nuestras capacidades y con ello, tratar de mejorar
nuestras competencias digitales. Unas competencias que pueden acreditarse a
través del INTEF, El Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de
Formación del Profesorado. En ese sentido, existen seis niveles, el básico AI y A2, el intermedio, B1 y B2 y el avanzado C1 y C2.
Resulta crucial conocer nuestro grado de competencia digital. En mi caso,
considero que debo situarme en el B1.
En todo caso y para finalizar las TIC son
herramientas útiles para implementar en nuestra práctica docente, pueden
acompañar a la innovación educativa, pero en ningún caso sustituyen a la
pedagogía y la didáctica, que son las que realmente generan los escenarios y
nos brindan las posibilidades para explorar e implementar las TIC.